miércoles, 25 de noviembre de 2015

PENA ME DA VER EL DETERIORO, QUE ESTÁ SUFRIENDO LA NATURALEZA…

Por culpa de las modas que crea el consumismo, cuyo único fin es lucrarse sin importarles, lo más mínimo ni el Medio Ambiente ni el disfrute de las personas. Ellos solo piensan en sus intereses dinerarios…
Ahora todo el mundo quiere ir al monte, a los ríos… unos a pescar, otros a cazar, e incluso algunos a caminar: hasta aquí todo me parece correcto, lo que no encuentro normal es que un gran número de estas alimañas, porque no se me ocurre otro apelativo. Llegan a los sitios y quieren terminar con todo, sin respetar en ningún momento las leyes ni a la naturaleza.
A parte de todo el mal que causan en cualquier hábitat, además, le suman toda la basura que van dejando a su paso (botellas, bolsas de plástico, e incluso la basura que llevan desde su propia casa, porque les es más cómodo dejarlas al llegar al monte, allí junto a su coche.
También están algunos cazadores que matan a todo aquello que se mueva  y que con tal de matar les vale cualquier cosa, esté protegida o no, a ellos eso les da igual, lo suyo es matar y dejar el monte lleno de desperdicios (cartuchos y todo tipo de envases).
Ahora, por si todo lo anterior era poco, se ha puesto de moda el senderismo, creo que se denomina a si por que consiste en ir dejando un sendero lleno de todo tipo de restos (envases de bebidas isotónicas, restos de bocadillos, papel de aluminio, bolsas de plástico, e incluso si van acompañados por sus bebés abandonando sus pañales y, también, alguna que otra compresa. He llegado a ver abandonado en mitad del monte incluso algún carrito porta bebé.
En los ríos pasa otro tanto de lo mismo, las orillas están llenas de basuras: botellas de vino, latas de cerveza, botes de maíz,…
A este tipo de personas se les reconoce rápidamente: suelen ir en grupos, está todo organizado a nivel de sociedad para ver quién lleva el equipo más caro, el vestuario, GPS, pulsímetros, altímetros, cuenta pasos, quema calorías y todo acompañado de buenos equipos para escuchar música, porque a ellos eso de ir por el monte escuchando a los pájaros, como que les da igual, pues ellos van a caminar sin más.
Espero se ponga de moda eso de ir a pasear o merendar a los vertederos municipales, seguro que gran parte de estos que van a la moda se apuntarían sin dudarlo, además estarían en su salsa, pues por donde van pasando lo dejan todo como los vertederos.
Ahora, en vez de pasear por la calle de la estación, está de moda hacerlo por San Juan del Monte y sus alrededores. Como sigan así en poco tiempo el monte se convertirá en la ampliación del vertedero municipal.
También he de reconocer que hay otro sector en el cual me incluyo, que vamos al monte para cargarnos de energía positiva, a impregnarnos de los aromas, esos que van cambiando constantemente al igual que el canto de los pájaros según sea la zona por donde éstas paseando. En el monte hay grandes variaciones, incluso de temperatura…
A lo que como yo vamos con otros fines: también se nos diferencia si es en grupo estos son muy reducidos, aunque lo más normal es ir solos, la vestimenta y el calzado suelen ser normales, no tiene por qué ser caros para ser apropiados, a este sector nos gusta recoger setas y frutos silvestres; pero en cantidades razonables, pues con llevar para comer un par de veces es suficiente. La caza nos gusta más verla con vida, e incluso cuando vamos a pescar solemos devolver el pescado al río, no todos, pero si la gran mayoría y cuando visitamos estos sitios, intentamos que apenas se note nuestra presencia, que solo queden las huellas de nuestros pasos.
Aunque reconozco que la forma más eficaz de respetar un monte es no visitarlo…
Como sigamos así, no sé, qué dejaremos para las generaciones venideras: quizás un estercolero.


2 comentarios:

  1. Al leerte me he acordado de que justamente el otro día mi marido y yo fuimos a hacer senderismo a una zona cercana de casa y pudimos ver todo eso que dices. Lo peor es que, camino al pueblo, pasamos por una zona acondicionada para que la gente haga barbacoas (había mesas y bancos rústicos, pilas con agua corriente, barbacoas de piedra comunitarias, papeleras, etc, todo en un entorno precioso). Pues aún así pudimos ver bastante basura tirada cerca de las papeleras. Imagino que los domingueros del anterior fin de semana eran demasiado vagos y demasiado egoistas como para dar tres pasos más y echar la basura donde corresponde. Dudo mucho que gente de mucha pasta vaya allí a "mezclarse con la plebe" y asar sus chuletas con las del vecino, así que llego a la conclusión de "guarros" los hay de todas las condiciones sociales y capacidades económicas :((

    Una pena, Francisco, que no seamos capaces de cuidar la naturaleza. Pagaremos un precio, ahora o en el futuro, estoy segura.

    Un abrazo!!

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  2. No hace falta esperar al futuro para darnos cuenta que están desapareciendo infinidad de especies. Estoy habituado a pasear por las riberas de los ríos y a adentrarme en los montes prácticamente desde que tengo uso de razón y soy testigo directo de ello, y de ahí, que nazca en mí la necesidad de denunciarlo públicamente.

    Gracias por la atención y el interés mostrado.

    Saludos.

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